Realfooding, realfooder, comida real… ¿Por qué todo el mundo habla de esto? ¿Por qué, ahora, alguno de tus amigos se pasa un buen rato comprobando las etiquetas de los alimentos en el supermercado? Bienvenid@ a la lucha contra los ultraprocesados.

Esta semana te contamos en qué consiste este movimiento y por qué es tan necesario (y sencillo de adaptar) en tu vida.

¿QUÉ ES EL REALFOODING Y POR QUÉ ES NECESARIO EN TU VIDA?

Estamos tan poco acostumbrados a prestar atención a los valores nutricionales e ingredientes de los alimentos que comúnmente consumimos que nos hemos ido dejando llevar por la propia industria alimenticia. El realfooding se define como el movimiento que lucha contra los ultraprocesados y que defiende el consumo de “comida real”, es decir, comida “de toda la vida”.

Sabemos que, por el nombre y la definición en sí, tu cabeza ya está pensando que esto es una “moda healthy de estas que se llevan ahora…” o “una dieta aburrida”. Este estilo de vida NO es una dieta. La dieta se define como un cambio en tu rutina alimentaria con un objetivo final, es decir, con fecha de caducidad. El realfooding es una lucha, no tiene final, es un cambio en nuestra alimentación para evitar consumir alimentos con ingredientes nocivos para nuestra salud.

plato de ensalada
El realfooding es una lucha, no tiene final, es un cambio en nuestra alimentación para evitar consumir alimentos con ingredientes nocivos para nuestra salud.

¿QUÉ SON LOS PRODUCTOS ULTRAPROCESADOS?

Cada vez que acudimos al supermercado, somos gancho de decenas de preparaciones industriales comestibles disfrazadas de “comida” (aproximadamente, un 80% de los alimentos expuestos en el supermercado) El nutricionista Carlos Ríos, dietista y el creador de este movimiento, nos explica que realmente, los ultraprocesados no tienen ningún alimento completo, sino largas listas de ingredientes, que suelen implicar un procesamiento previo (hidrogenación, fritura de los aceites, hidrólisis de las proteínas, refinación de cereales y harinas, etc).

Las investigaciones en el campo de la alimentación cada vez apuntan más a los ultraprocesados como los culpables de problemas tan comunes en la sociedad actual como el sobrepeso, la vida sedentaria o incluso algunos tipos de cáncer. Pero si son tan nocivos para nuestra salud… ¿por qué nos gustan tanto? ¿Por qué saben tan bien? Estos alimentos están destinados a ser comercializados y consumidos masivamente (por lo que sería ilógico que, además de perjudiciales, no tuvieran un sabor delicioso).

“Los ultraprocesados cuentan con características organolépticas de procedencia industrial, que estimulan el apetito de manera intensa.” Afirma Ríos.

estanteria con botes en el supermercado
Cada vez que acudimos al supermercado, somos gancho de decenas de preparaciones industriales comestibles disfrazadas de “comida” (aproximadamente, un 80% de los alimentos expuestos en el supermercado)

Estos “alimentos” nos persiguen sin que nos demos cuenta, muchas veces, en forma de publicidad y anuncios que los representan como algo irresistible y delicioso (y a un precio bastante competitivo, por ejemplo, unos fideos instantáneos cuestan menos de un euro). De esta manera, se provoca en nosotros una percepción muy positiva de los mismos y, a largo plazo, una dependencia de ellos al crearse un hábito de consumo.

¿CÓMO DIFERENCIAR UN ULTRAPROCESADO DE LA “COMIDA REAL”?

Cada vez es más fácil reconocer los alimentos ultraprocesados, sin embargo, hay algunos que pueden sembrar dudas.

Para asegurarte de que estás comprando un alimento real, simplemente tienes que fijarte en la etiqueta de ingredientes y valores energéticos (Sí, esa donde solo miras las kilocalorías y olvidas los ingredientes, la grasa, el azúcar…).

Esto es fácil: si estás comprando pechuga de pollo, pero en la información pone: 45% de pollo, lo siento, NO ESTÁS COMIENDO POLLO. (Es en este momento donde aparece tu madre diciendo: “¡A saber qué lleva eso!” También entra en juego el azúcar, los aceites refinados… Dile adiós a los yogures 0% materia grasa, si en la letra pequeña aparece 20% azúcar… Tenemos toda la información para poder reconocer la alimentación nociva, ya solo falta tu disposición y ganas de leer la letra pequeña.

LOS BUENOS PROCESADOS COMO SOPORTE

Ahora venimos a contarte que existen para ti algunos alimentos “buenos procesados”. Los buenos procesados son aquellos alimentos que están mínimamente procesados, han sido modificados con alguna grasa, aceite, azúcar, sal… (Gazpacho embotellado, tofu, queso de untar…)

 Es recomendable consumir alimentos catalogados como buenos procesados para apoyar tu alimentación basada en comida real. (Esto no significa que te puedas comer una pizza a la semana, y no pasa nada)

Como verás, existen más alimentos de los que creías y que son comida real. La filosofía del realfooder persigue que lo pases bien comiendo bien. (¿Sabías que el guacamole que se vende en los supermercados es un buen procesado y que puedes consumirlo? Con esto, ya te hemos ganado, lo sabemos).

ALGUNAS CUENTAS DE INSTAGRAM QUE TE AYUDARÁN A SER UN BUEN REALFOODER

CARLOS RÍOS @CARLOSRIOSQ

Carlos Ríos, este joven nutricionista onubense es el responsable de que la “letra pequeña” de los alimentos haya cobrado importancia en nuestros hábitos alimenticios. Es el pionero en este movimiento. En su perfil de Instagram tiene historias destacadas donde visita los supermercados más comunes como Lidl o Mercadona y desenmascara los ultraprocesados. Si no tienes ganas de leer en el supermercado, ya lo hace él por ti de una manera muy interactiva. Por último, él mismo comparte fotos deliciosas de comida real y que te ayudarán en tu brainstorming buscando la variedad y los platos nuevos.

@carlosriosq

GABRIELA URIARTE  @Gu_nutricion

Gabriela es una dietista-nutricionista que también lucha contra los ultraprocesados. Autora del libro “Sin dieta para siempre”, en el que nos ayuda a prescindir de la báscula tan solo con cambiar los hábitos alimentarios, comiendo comida real.

En su perfil podrás encontrar las recetas que ella utiliza para llenar sus tuppers. Te aseguramos que son súper saludables y deliciosas. Le encantan las hamburguesas y pizzas vegetales y te enseña como hacerlas. ¿Sabías que puedes hacer una base de pizza utilizando una coliflor?

@GU_NUTRICION

AITOR SÁNCHEZ (MI DIETA COJEA) @MiDietaCojea

Siguiendo en la línea de Instagramers nutricionistas, encontramos a Aitor Sánchez, que nos facilita contenido relacionado con la nutrición y la ciencia de los alimentos. Lo que más nos gusta de él es que le encanta viajar y comparte la gastronomía (healthy) de cada lugar que visita. ¡Un trotamundos con un buen paladar!

@midietacojea

Después de ver la pintaza de los platos que cocinan estos instagramers estamos seguros de que te hemos convencido del todo para unirte a esta revolución #realfooder. Recuerda: se trata de comer bien y pasarlo bien. 😉