Ya huele a polvorón y a turrón, ya se escuchan villancicos por las esquinas, ya han comenzado las compras navideñas… así es, ¡estamos en Navidad!

También significa una cosa más, llegan las «famosas» comidas o cenas de empresa y no perdonan. Otro año más de reuniones sociales, fiestas, bailes y algún que otro chupito. Las empresas se visten de gala para poder ofrecer a sus empleados un buen evento a recordar el resto del año. Es un momento de teambuilding, de relax, de horizontalidad y empatía entre todos los trabajadores de la empresa por muy pequeña o grande que sea.

Aparte de todos estos valores positivos que comentamos arriba, no hay que bajar la guardia ya que puede ser muy divertido, pero para otros puede generar una situación complicada, incómoda o de estrés. Hay que decidir muchas cosas, saber cómo actuar, qué outfit de cena de empresa va mejor, al lado de quién sentarse… etcétera. Por eso, te daremos una serie de consejos para actuar de manera neutral, prudente y evitar metidas de pata.

1. Asistir o no asistir, esa es la cuestión.

En estas ocasiones, aunque parezca que te dan la opción, no hay opción. Hay que ir. No acudir a este evento suele ser más comentado entre los compañeros, que ir y meter la pata de alguna manera, así que de entrada, te recomendamos que vayas. O, al menos, prepara una buena excusa si quieres borrarte del evento del año…. ¡tú verás!

2. Elegir el look de cena de empresa

Tienes que tener claro que no se trata de una fiesta de discoteca, ni una boda, por lo que un término medio puede estar bien. Es cierto que algunas empresas prefieren definir la etiqueta como casual, así que con
Es una cena de empresa. Es decir, es preferible quedarse corto o ir como vas un día corriente a la oficina (dependerá de tu departamento). Elije algo discreto, nada que llame mucho la atención por exuberante o por ir recatado o demasiado entrajado.

3. Acudir a tiempo y no ser el último en cerrar el bar.

Si de verdad no quieres llamar la atención, algo que debes seguir es esta norma: sé puntual si no tienes ningún otro compromiso o cita. Demuestra que tienes voluntad en acudir. Y por otro lado, no seas el último en marcharte, es decir, está bien que abandones con el último grupo, con eso vale. Si no, darás un poco la nota al día siguiente en la oficina. Por cierto, las bombas de humo tampoco están muy bien vistas, avisamos a navegantes…

4. Cómo actuar o de qué hablar.

No hay ninguna hoja de ruta clara sobre este tema y siempre dependerá de la forma de ser de cada uno y, sobre todo, de la empresa. Lo más importante es dejarse llevar, ese día no hay departamentos o jerarquías, pero recuerda que es importante no cerrarse y estar atento para no sacar temas polémicos o controvertidos. Mejor reservarlos para otra ocasión y buscar enemistades ese día.

5. La borrachera

Al igual que comentábamos en el punto 1, beber o no beber es una gran incógnita para muchos de nosotros. Intenta un comportamiento medio, sin pasarte más tiempo en la barra o al lado de los camareros que sentado o charlando con tus compañeros. Lo mejor es conocerse a uno mismo e ir viendo qué tal con la cantidad de comida y la frecuencia con la que pides la siguiente copa.

6. El menú

Aparte de los típicos modales de protocolo a la mesa, recuerda que es mejor no quejarse mucho de la comida a los cuatro vientos o ir mesa por mesa implantando el caos. Si no te convence la comida, siempre puedes decir que tienes el estómago algo revuelto o que algo te ha sentado mal. Para evitar confusiones, recuerda que la bebida siempre va a nuestra derecha y el pan a nuestra izquierda. Eso sí, suele pagar casi siempre la empresa, así que aprovecha y prueba de todo.

7. El ligoteo, los crush y alguna cobra.

Este tema tan delicado… es mejor reservarlo para otra ocasión porque, si no, puede haber muchos arrepentimientos después o cuando ya sea demasiado tarde. Es un tema peligroso, ya que dependerá de la intimidad que cada uno quiera darle a la situación o al tema en concreto. Sobre todo porque una cena de empresa no es un buen lugar para hacer corrillos y aislarse y este tema provoca eso mismo. Cierto es también que no es lo mismo ligar con alguien de tu oficina que alguien al/la que no verás en tu día a día en ambiente laboral.

8. ¿Solo o acompañado?

En este caso, lo mejor será que acudas solo/a a la cena o comida de empresa, a no ser que se diga lo contrario, es decir: «pueden asistir parejas o acompañantes». Ten en cuenta que se trata de un evento para fomentar el compañerismo, unión y buen rollo entre equipos, y en ocasiones, llevar a la pareja puede hacer que se genere también un corrillo o que no se llegue a disfrutar al 100% de la situación.

Y a ti, ¿qué te parecen las comidas/cenas de empresa por Navidad?