Esta semana te hablamos de la carta, ese aliado de tu restaurante que puede ser tu gloria o tu destrucción. Si estás leyendo esto es porque probablemente te hayas planteado modificarla, estés a punto de hacerlo o no lo hayas hecho por miedo a los resultados. Dicen que los cambios siempre son buenos, pero aquí te dejamos 10 consejos para asegurarnos de que no estropees este dicho. 😉

1. BUSCA UNA RAZÓN JUSTIFICADA

Antes de realizar cualquier tipo de cambio en la carta de tu restaurante, asegúrate de que no lo estás haciendo simplemente porque te apetece o porque consideras que es una buena idea (tenemos que pensar que los clientes no viven en nuestra mente). Aprovecha los cambios de estación, son unos de los principales motivos por los que se realizan modificaciones. De hecho, es totalmente recomendable y casi obligatorio que lo hagas. No utilices las estaciones como una excusa, sino como un motivo.

2. ¿CAMBIO COMPLETO O PARCIAL?

Esta es una de las preguntas más comunes por los restaurantes y la que puede provocar que pierdas a tus clientes más fieles, así que, ¡OJO! Puedes planear una modificación completa a largo plazo, pero NUNCA implementarla directamente. Un cambio radical supondrá a su vez una alteración radical en los resultados (¿buenos?, ¿malos?, no lo sabemos, pero las consecuencias de que sea lo segundo pueden ser desastrosas y correr ese riesgo no nos merece la pena.) Si de verdad quieres realizar un cambio completo, realiza un plan de acción y un calendario de actuación, cambia poco a poco y tu mismo te darás cuenta de si tu decisión está siendo la correcta o no.

persona escribiendo en una libreta
Si quieres hacer un cambio radical de tu carta, no te lances a hacerlo directamente. Márcate unos pasos en los que vayas haciendo pequeñas modificaciones para no fallar a tus clientes más fieles.

3. PRESTA ATENCIÓN AL COSTE DE LOS NUEVOS PLATOS

Tu carta cambia, tu meta no. La finalidad principal es ser rentable y generar beneficio. Si estás realizando el cambio es porque buscas mejorar, innovar, originar un aumento de tus ganancias, añadir ese plato en el que llevas pensando tanto tiempo… Un error bastante común es que solemos prestar atención a lo que vamos a generar, pero no lo que vamos a tener que sacrificar para conseguirlo. Con ciertos cambios, puede que venga una caída en el porcentaje de clientes, sin embargo, siempre puedes adelantarte para compensar esa pérdida con una subida de márgenes o fidelizando otro tipo de clientela menos sensible al cambio realizado.

4. LAS OPINIONES SON VALIOSAS

Antes de añadir un nuevo plato a tu carta o sustituirlo por otro, es recomendable que realices pequeñas degustaciones gratuitas con tus comensales. Prepara una pequeña muestra que recoja el sabor de lo que estás pensando implementar y pregunta qué les parece. Otra opción es añadir el plato temporalmente en un «período de prueba». Al finalizar este, recoge las estadísticas y evalúa cómo ha sido recibido el posible cambio.

5. CONTEMPLA ALTERNATIVAS PARA ALÉRGICOS

Los alérgenos, al igual que el cambio de estaciones, debería ser uno de los motivos por los que, si aún no has cambiado la carta, lo hagas ya. Cada día más personas sufren alergia a ciertos alimentos, intolerancia a la lactosa o al gluten. Es de vital importancia que te adaptes a estas necesidades para que un público cada vez más grande pueda disfrutar de la variedad en tu restaurante.

6. NO TE OLVIDES DE LAS TENDENCIAS EN ALIMENTACIÓN

Si crees que las tendencias en alimentación no cambian, mira a tu alrededor y observa a toda la gente que se está decantando por comida vegetariana. Adapta tu menú a los cambios (esto no significa que de repente tu carta se limite a productos veganos, todo en su justa medida). Con una oferta un poco variada con más verduras y legumbres de la cuenta, bastará.

verduras
Al igual que en otros países como Canadá, España se está subiendo al carro de las tendencias veganas.

7. INCLUYE FOTOS

La carta es el objeto físico que mejor representa la imagen de tu restaurante. ¿Te imaginas un DNI sin foto? Pues lo mismo es si solo te limitas a poner el nombre de los platos. Aprovecha para destacar los favoritos de tus clientes o al menos indicar las recomendaciones más pedidas por tus clientes.

8. HAZ UNA TRADUCCIÓN

¿Te acuerdas de ese viaje a Inglaterra donde tardaste ocho años en pedir tu comida solo porque no parabas de usar el traductor para saber qué te estabas comiendo? Esfuerzo innecesario. Haz una traducción de los ingredientes del plato o elabora una cantidad algo menor de una carta alternativa. (No hace falta que lo traduzcas a más idiomas que El Quijote, pero sí a uno de ellos al menos, el inglés).

9. INDICA LOS VALORES ENERGÉTICOS

Cada vez se presencia una mayor preocupación por la alimentación. Los valores energéticos se han hecho eco en supermercados y restaurantes. Hace unas semanas te hablábamos del movimiento «realfooder» como filosofía de consumo de comida real. La «letra pequeña» de los alimentos se ha popularizado y siempre es un plus para el cliente ayudarle a decidir si no por precio, por cantidad o aportación energética en calorías.

10. HAZ USO DEL GASTROMARKETING EN TU CARTA

Aprovechando que vas a tener que modificar ciertas cosas en tu carta… ¿Por qué no modificamos también el diseño? El menú es la herramienta de marketing más valiosa que tienes en tu restaurante. Es una mina de oro que casi nunca se explota adecuadamente. Como este es un consejo que esconde miles de matices, te recomendamos que pinches aquí para conocer el gastromarketing más detalladamente.

Ya que has llegado hasta aquí te alegrará saber que estás preparadísimo para lanzarte a la piscina y cambiar la carta de tu restaurante. ¿Nos invitarás a probarla? 🤪